"Si quieres destruir la avaricia, debes destruir el lujo, que es su padre" -Cicerón

En esta sociedad, pocas son las personas que se salvan de caer en la obsesión por las apariencias, ya que al parecer, es lo más importante a la hora de mantener elevado el ego.
Básicamente, lo que construye la avaricia, es la necesidad de aparentar lujos y riquezas. Este es un comportamiento muy común entre personas que provienen de familias con altos estándares sociales; aquellas que valorizan mucho más los bienes materiales que el amor. Pero, la realidad es, que mientras unas personas tienen una vida basada en apariencias, otras, están pasando por momentos difíciles, sufriendo y luchando por sobrevivir.

La vida es mucho más que tratar de impresionar al mundo con nuestras posesiones; las personas valemos por lo que somos, no por lo que tenemos.

Comentarios